HEALING SELF-PORTRAIT

Siempre he sentido que saber conectar con nuestra esencia es fundamental para conseguir estar en armonía, más cerca de nuestra felicidad.

Pero el ritmo de vida acelerado que llevamos nos aleja de esta conexión muchas más veces de lo que nos conviene, y esto nos lleva a estar cada día más y más lejos de nuestra verdadera esencia, lo que a su vez provoca una tensión, un estrés debido a que nuestra voz interior nos puede estar diciendo que nuestro equilibrio se encuentra en una dirección, y que nosotros estamos yendo en una dirección contraria porque “es lo que hay que hacer”.

Por supuesto que esta “tensión” no es gratis, y trae consecuencias. Un elástico cede, pero tiene un límite, y si lo sobrepasas se rompe, al igual que nuestra salud. 

Esta es una de las razones por las que yo pienso que la salud mental se está volviendo un problema a nivel mundial, y particularmente para mí.

Si algo tengo que agradecer a mis problemas de ansiedad y ataques de pánico es que me ha hecho parar, mirar y reflexionar acerca de lo que estaba haciendo mal, y cuando lo he visto entonces he empezado a actuar en consecuencia, he corregido errores y conductas dañinas conmigo mismo, y entonces he comenzado a sanar y ahora me siento mejor de lo que nunca he estado… qué paradójico, no?

Existen muchas maneras de conectar con uno mismo, de hablarse con sinceridad y sanar, y cada persona lo hacemos de nuestra manera individual, lo que para algunas funciona no necesariamente funciona para otras, y hoy os comparto lo que para mí fue verdaderamente revelador. 

La fotografía es una de mis herramientas de expresión favoritas, me permite dejar fluir libremente mi creatividad, y por eso decidí utilizarla para conversar conmigo.

Me despojé de todo, literalmente, y comencé a descubrirme, sin ninguna limitación de prejuicios, ni de tiempos.

Así estuve, unas cuantas horas, conversando con mi esencia a través de la luz y mi cámara, y poco a poco pude mostrarme tal como soy, desnudo en el amplio sentido de la palabra, y descubrí que había una fuerza escondida, que estaba siendo silenciada por temores infundados y por prejuicios que no eran míos, sino de otros, que al quitarlos de la ecuación dieron como resultado una luz tan potente como para ver hasta en la más absoluta oscuridad. Y lo mejor de todo es que esa luz siempre estuvo en mi.

If you can’t see it, it’s as if it never happened